La sheldonización de la cultura pop

Una sheldoniana mas...

Finalmente el universo ha confabulado a nuestro favor y nos ha concedido algo que muchos de nosotros le exigíamos cuando pedíamos justicia. ¡Es un hecho! ser nerd está de moda: sus franelas, los anteojos y los e-books.

El asunto empezó lentamente cuando Ross ganó nuestro corazón en F.r.i.e.n.d.s. gracias a que no era tan tonto como Joey, ni tan cínico como Chandler. Luego vimos a Ted Mosby conquistar el corazón de Robin antes de que Barney pudiese decir Legen… (wait for it)…

En medio de ambos programas Latinoamérica se “enamoró” de Betty la fea y luego también la conocieron en los Estados Unidos. Desde luego, todos babeamos cada vez que Bones miraba a Booth de forma condescendiente y hasta hace unos meses esperábamos estáticos en nuestros asientos la   próxima respuesta de Dr. House.

En el terreno arduamente preparado por Clark Kent  y el Dr. Banner finalmente se asentaron los chicos de The Big Bang Theory y su vecinita guapa, Penny. Pero cuando la Warner sacó esta serie al aire era fácil prever que el público estaba hambriento de chicos inteligentes, jugadores de videos juegos y enterados de lo último de las series televisivas. Incluso la serie para adolescentes 90210 (remake de la original Beverly Hills 90210) mostraba un romance entre una actriz adolescente y un chico listo, sensible y guapo que en historias de antaño hubiese estado condenado a solo desearla en la distancia.

¿Qué impulsó esta admiración por los nerds que viene a sustituir la fanaticada que despertaban los motorizados con chaqueta de cuero? Es difícil dar una sola respuesta, en parte un cambio generacional motivado por el hábito de utilizar constantemente la computadora hizo que todos entrásemos (aunque sea de invitados) en el terreno de los freakys e hiciésemos de la pantalla nuestra nueva zona de confort, con el constante manejo de información y los domingos de pizza y en chancletas que el hábito trae consigo.

Por otro lado, la ciencia y la historia con sus grandes pensadores estuvieron ahí para darnos apoyo cuando tuvimos que defendernos de los tradicionalistas. La cultura gay fue ganando lugares y con ella el deseo de aniquilar al machista tipo Jesse James que no hacía bien a nadie. La sensibilidad masculina se fue convirtiendo en un factor importante.

Además, nos dimos cuenta de algunas verdades: ser inteligente es bueno, el conocimiento es útil y la fuerza bruta ya no es la manera de obtener dinero. Digno ejemplo del darwinismo social, los tiempos cambiaron, y con ellos, lo que es más adaptativo. Y Nosotros cambiamos con los tiempos.

Ahora queremos saber más cosas y ya no nos detenemos en la universidad. Mientras nos sentimos orgullosos de nuestras urbes estrepitosas y nuestros lentes de sol hipster, nos ilusionamos pensando en el día en que encenderemos una tablet con la mente, o curaremos el cáncer, o la histeria, o podremos controlar a nuestro primito con Déficit de Atención…. Para eso necesitamos inteligencia. No íbamos a llegar lejos en la moto del chico de chaqueta negra y cabello de sol. Pero podemos soñar con el batimóvil, y  eso sí que es progreso.

Progreso es la palabra de moda en nuestra generación. Pasamos de constituir la sociedad de la información a la sociedad sedienta de progreso; todo lo que suene a progreso, lo queremos.

Y es ahí donde entra Sheldon Cooper, es distinto, brillante, feo (pero con sex appeal), no tiene 40.000 novias, pero tiene algo mucho más interesante: comprende la teoría de cuerdas y nos da pequeños bits para que nos vayamos enterando. Sheldon Cooper tiene aspiraciones. Él y sus amigos son la clase de gente que no daña a nadie, que pueden convivir en armonía intercultural, que saben lo que quisiéramos saber y que son seres mega racionales. Finalmente se ha impuesto la razón. Son lo que la modernidad prometió y nunca pudo entregar. Pero ya está aquí, el nuevo producto de la cultura, el Nerd popular. Adiós a los niñitos malos que se la tiraban de la gran cosa, adiós a los adolescentes rebeldes, pero pasados de moda. Bienvenidos sean los Sheldon Cooper, Raj y Leonards del mundo.

Bertrand Rusell dijo una vez que el problema del mundo es que los tontos y los fanáticos están llenos de certeza, mientras que los sabios están llenos de dudas ¿Será posible que con nuestra admiración, con esta bienvenida, les demos a nuestros freakys el coraje para cambiar este asunto?

Dary.

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2 pensamientos en “La sheldonización de la cultura pop

  1. Asi como tiene su lado positivo la “sheldonizacion de la cultura POP” tambien tiene su lado oscuro y me parece sumamente peligroso que todos los modelos que la cultura pop esta produciendo ayuden a la deshumanizacion de la sociedad. No es casualidad que mientras se aplaude la inteligencia de muchos , al mismo tiempo se hace permisivo y hasta “simpatico” que dichos personajes no sepan ser sarcasticos, ni entiendan lo que es compasion. Entender el amor, el odio o el sufrimiento como una simple ecuacion donde la quimica y la fisica cumplen con las leyes universales no es escusa para plasmar este tipo de comportamientos anormales en nuevas generaciones, y menos aun en la generacion mas informada y mejor preparada de todos los tiempo de la historia humana. Que significa que un joven tan intelectual,preparado e informado no pueda o no sepa como relacionarse con otros seres humanos? Que esta faltando en el rompecabezas?

    • Tu comentario es muy interesante y me parece que podrías tener razón, y seguramente será así, porque a lo menos te respalda aquel dicho de que nada es perfecto. Sería un buen tema de debate. Supongo que yo estaba viendo el asunto ligeramente diferente. Primero, debemos tomar en cuenta que la personalidad de Sheldon responde (como su misma creación) a una lógica de mercado. Precisamente una de las característica de la “cosa humorística” es la capacidad de presentar una incongruencia, y esos rasgos de Sheldon que hacen pensar en un trastorno de Asperger (que pronto no lo diagnosticaremos como tal sino como un nivel de autismo) logran eso. A la vez que crean en el espectador la sensación de que nadie es bueno para todo, y que, en definitiva, somos mejores que Sheldon porque aunque no podamos igualarlo en inteligencia, podemos superarlo en “humanidad”.

      En este sentido el programa transmite precisamente el punto que tu quieres hacer valer, que la inteligencia es muy buena, pero que debe estar acompañada de las habilidades sociales que nos hacen propiamente humanos. Solo que lo hace caricaturizando al personaje en una especie de reductio ad adsurdum muy gráfica.

      Nunca ha sido el punto del programa que ser como Sheldon en cuanto a su pobre comprensión del mundo, es bueno. De hecho es esto lo que lo hace irritante y en este sentido el personaje es pedagógico. Sigo pensando que la premisa que da origen al programa, la de que la inteligencia es tan digna de estar en nuestros primetimes como lo es snookie y su combo de Jersey Shore, es muy válida.

      Ahora en tu primer punto, sobre la deshumanización de muchos personajes de la cultura pop, estaría completamente de acuerdo. Entra mucha basura por nuestras pantallas.

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