Dos Chemas y un Liebster award

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Todavía estoy de racha. He cambiado mi aptitud, he cambiado mi suerte. Dañé una de mis camisas favoritas en la lavadora, perdí una bufanda en un ciudad extranjera, casi me deja un avión y me da miedo revisar el estado de cuenta de mi tarjeta de crédito… pero son nimiedades.

La semana pasada fue genial, estuve en Inglaterra, conociendo una de las mejores ciudades que he visitado (Londres) y compartiendo con gente a la que quiero y hace tiempo no veía. Pero cuando aterricé allí, en lugar de flores y un cartelito de “Welcome, darling” lo primero que vi fue un mensaje de Chema, autor de ‘el blog de Chema’, en el que me informaba que me había nominado a los premios Liebster.

Los premios Liebster funcionan de forma interesante. Primero, a un bloguero le es concedido el premio pero para aceptarlo agradecer quien(es) le ha(n) concedido el premio, otorgarlo a otros blogs y, los más importante, responder a unas preguntas hechas por la persona que ha hecho la nominación. Así se va creando una cadena entre bloggers.

Mientas pasaba debajo del cartel que en letras gigantes decía “arrivals” recordé que no llevaba Tablet, ni ordenador; conté las libras en mi bolsillo pensado que debía ubicar rápidamente un sitio de internet para responder a las preguntas, pero paré en seco. Las preguntas de Chema eran interesantes y merecían ser sopesadas… y no tenía suficientes pounds

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Necesitaría responderlas en mi cabeza antes de ir a copiar rápidamente mis ideas en alguna computadora de alquiler. A mí, escribir un artículo me lleva varias horas de teclado y pantalla y con solo la Tablet, se vuelven días. Por primera vez me di cuenta que a veces uno no se puede costear la situación de pensar como es debido, como los estudiantes internacionales que no pueden acceder  buenas bibliotecas en sus países de origen o yo misma cuando no me puedo comprar un libro porque Amazon no entrega en mi zona. Pensar se nos está poniendo caro y, si había que pagarlo en libras, yo iba a perder mi Liebster.

Pero no iba a dejar de disfrutar Londres y, mientras visitaba los lugares más típicamente británicos, las preguntas de Chema volvían una y otra vez a mi cabeza: “Si pudieses ser un personaje literario, ¿Cuál serías?”.

***

En Oxford hay un bar llamado Eagle and Child, allí C.S. Lewis, J.R.R. Tolkien y otros célebres Inklings se reunían para comentar sus escritos y tener esas reuniones intelectuales que marcaron la modernidad y que hoy esperamos sean revividas por los portales de formación online. Tomarme una cerveza allí era una de las cosas en mi lista y, mientras la disfrutaba, recibí un mensaje de otro de los blogueros que sigo, Chema Ferrero con un mensaje similar al de su tocayo: ¡Me había nominado a otro Liebster!

Pensé: Es el destino que yo tenga un Liebster, concedido por un chico de nombre Chema ¡¡Y a solo dos días de reunirme con mi computadora!!

Muchas gracias a ambos Chemas, bloggeros que sigo y recomiendo y a quienes espero este post agrade y provea la explicación de porqué mi respuesta ha tardado tanto. Y ahora, no me alargaré más y pasaré a responder las preguntas, nominar los blogs y disfrutar mi Liebster.

Preguntas de chemarey.wordpress.com y 7callemelancolía.wordpress.com (noten los colores):

¿Qué es lo importante para ti a la hora de escribir en un blog?

Lo más importante, y también lo más difícil, es lograr un balance entre la honestidad y la estética del mensaje. En V de Venganza, Moore dice: los artistas usan mentiras para decir la verdad, los políticos las usan para ocultar la verdad. A veces para lograr la experiencia estética que permite comprometer al lector, se requiere la poetización de los eventos reales, lo que supone la modificación de los hechos para trasmitir la moraleja del evento de forma más atractiva.

Confieso que, a veces, modifico algún hecho o el orden de acontecimientos, porque pienso que de esa forma el post es más sonoro o el mensaje es más comprensible. En ocasiones agrego invenciones a hechos reales para poner el acento en lo que me interesa o me guardo ideas que aunque parecen importantes, podrían dejar un sabor de “estar de más” o hacer el post demasiado largo. Sin embargo, me gusta escribir cosas reales, por eso me cuido de no cambiar demasiado los hechos y de no dejar de escribir cosas que realmente necesito decir. Lograr el balance entre honestidad y “buena prosa” es una de mis luchas constantes.

¿Por qué escribes? /¿Por qué escribes un blog?

Cuando escribo me digo algo a mí misma. Empecé este blog en el mismo mes que abandoné la religión católica con la que había crecido. Cuando me separé de los paradigmas de mi infancia descubrí una nueva manera, más libre, más lógica, más hermosa, de ver el mundo. Me puse los lentes ateos, los agnósticos, los intelectuales, los científicos y los naturalistas. Pude pensar por mí misma e interpretar de una nueva manera los grandes temas de nuestro tiempo: la pobreza, el matrimonio igualitario, la multiculturalidad y dar a la humanidad el valor y la responsabilidad que se merece.

Pensé que tendría miedo, que necesitaba creer en un Dios que diera sentido al mundo, no fue así, en cambio, el miedo se disipó junto con el peso de dos milenios sobre mi espalda, el miedo lo creaba justamente la institución que decía disiparlo. Sin la necesidad de probar a cada instante que algo que pasó hace dos mil años tenía que ser cierto sino preguntándome ¿Es cierto… realmente cierto? Me sentí libre y encontré el valor de la autenticidad. Leí la biblia, no me gustó. Pero seguí leyendo a todos los que antes se habían hecho preguntas similares a las mías, me volví a enamorar de la ciencia y la filosofía, por la manera que tienen de dar respuestas, de cuestionarse a sí mismas, de abandonar lo innecesario, de romper jerarquías y guiar el progreso, y por su forma de hacerse un lugar en el futuro. Y al final, sentí que tenía algo que decir.

En esa búsqueda aprendí muchas cosas. La más importante: aprendí a escribir. Gertrude Stein decía: escribir es escribir es escribir es escribir. Yo escribo para escribir. Pero no voy a negar, que me encanta ser leída. (Para una mejor respuesta a esta pregunta, ver Lugares Comunes y Soñando Con Maletas).

¿Darías (o has dado) el salto a escribir un libro?

No lo he hecho aún, me encantaría hacerlo alguna vez, pero creo que necesito madurar mucho como escritora.

¿Qué cualidades crees que debe poseer un buen escritor?

Debe cultivar el talento, preocuparse por temas trascendentales y/o de importancia social, ser un buen lector y querer comunicarse con el público fuera de la torre de marfil, apelar a la persona de a pie.

¿Cuáles son tus estilos literarios preferidos? Y ¿Quiénes son tus autores preferidos?

Fácil. Literatura académica y relato corto; Sarlo, Borges, Baroja y García Márquez, siempre.

¿Qué libro te ha impactado más?

Cien años de soledad porque fue el primer libro que leí por placer, a los doce años, y me impresionó la forma en que Márquez transmite la cotidianidad de la vida latinoamericana. Era leer el libro, salir a la calle (en Venezuela), mirar a la gente y sentir que seguía leyendo el libro. El realismo mágico fue un gran descubrimiento para mí. Luego, en la universidad, leí a Beatriz Sarlo, que es una crítica literaria, y con su libro ‘escenas de la vida posmoderna’ reaprendí a leer. Me di cuenta que leía de forma pasiva, que no sacaba todo el significado de las historias y que estas estaban llenas de mensajes “ocultos”. Siempre leo y releo a Sarlo, veo sus entrevistas y busco sus artículos. Desde Argentina, me enseña a leer.

Un personaje literario al que te gustaría parecerte y por qué

Luché mucho con esta pregunta. Quería dar una respuesta inteligente, pero al final, me decanté por una respuesta sencilla.

Astrid Lindgren es la 18va autora más traducida en el mundo. Cuanto tuvo a su primer hijo, Lars, era tan pobre que tuvo que dejarlo al cuidado de una familia adoptiva. Trabajó como periodista y secretaria y luchó por los derechos de las mujeres y los trabajadores. Se casó y un día, cuando su segunda hija, de nueve años, estaba enferma y le pidió una historia, Lindgren le contó el cuento de una niña con fuerza sobre humana, hija de un marinero y amiga de un niño llamado Tommy, y una niña llamada Annika; Pippi  Långstrump, o Pippi Calzaslargas en español, es una niña independiente, inteligente y asertiva que en ocasiones se burla de los adultos condescendientes.

Este es el cuento que leeré en voz alta si alguna vez tengo un hijo. De alguna manera, al inventar esta historia, la autora quería incluir todas sus ideas sobre el feminismo y la igualdad social y presentarlos a su pequeña hija, y Pippi caracteriza muy bien la ruptura de estereotipos y la búsqueda de la justicia. Mucha gente diría que Pippi no es una persona común. Pippi es maravillosa, y eso, yo encuentro, es bastante común.

Los blogs que nominaré:

Senda en el margen

Salvela

Bodegón con Teclado

En seudónimo

Cenizas y Estrellas

Reflexiones 4 Karen

El bosque de la larga espera

La recacha

La realidad alterna

Deshojándonos

Los cuadros de Vicky

A continuación, las preguntas que hago a los nominados, alentándolos a dar respuestas largas (+- dos párrafos) siempre que puedan:

  • ¿Qué es ser blogger para ti? ¿Te sientes miembro de una comunidad de bloggers?
  • ¿Has tenido otros blogs en el pasado que hayas abandonado?
  • ¿Cómo preparas una nueva entrada: te viene una idea de repente y la publicas directamente o te tomas varios días; las ideas son tuyas o alguien más de aconseja; la escribe y luego la relees veinte veces o nunca lees lo que escribes; tienes alguna cábala?
  • ¿Has tenido algún problema por algo que hayas publicado en tu blog?
  • ¿Cuál es una meta personal que persigues con tu blog?
  • ¿Cuál es un tema sobre el que nunca postearías?
  • Cuenta una anécdota graciosa que no tenga que ver con el blog y que no hayas publicado aún. (Opcional).

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